Historia y cultura de Santa Cruz de la Sierra

La arepa cruceña es una tortilla de maíz cocida a la brasa, esponjosa por dentro y dorada por fuera, que se consume con mantequilla o queso en el desayuno y la merienda.

La capirotada es un postre tradicional cruceño elaborado con pan tostado, chancaca, queso, canela y pasas, que se prepara especialmente en Semana Santa.

La chicha camba es la bebida fermentada más tradicional de Santa Cruz, elaborada con maíz y consumida en fiestas, reuniones familiares y celebraciones populares.

El cuñapé es una pequeña rosquilla de queso y almidón de yuca, crujiente por fuera y suave por dentro, que es uno de los bocadillos más populares de Santa Cruz.

La patasca es una sopa tradicional cruceña a base de mote de maíz pelado con carne de cerdo y res, condimentada con urucú, que se sirve especialmente en festividades.

El majao es el plato más representativo de Santa Cruz, preparado con arroz tostado, charque, urucú, plátano y huevo frito, acompañado con chicha fría.

El masaco es un plato cruceño elaborado con plátano o yuca machacados con charque o queso, una preparación sencilla y nutritiva de la gastronomía tradicional oriental.

El pacumuto es un tradicional asado cruceño de carne de res ensartada en un palo de madera y cocida a la brasa, que se consume en fiestas, matanzas y reuniones familiares.

El pan de arroz es un bollo esponjoso y delicado de la panadería tradicional cruceña, elaborado con harina de arroz y queso, ideal para acompañar el café de la tarde.

El picao de yuca es un plato cruceño que combina yuca cocida con chicharrón de cerdo o carne asada, servido con ensalada de cebolla y tomate.

El queperí al horno es un plato cruceño elaborado con maíz pelado y cocido con carne, que se hornea hasta lograr una corteza dorada y un interior jugoso y sabroso.

El somó es la bebida más tradicional de Santa Cruz, elaborada con semilla de maíz cocida, canela y azúcar, que se sirve fría con los granos en el fondo del vaso.

El sonso es un horneado cruceño de yuca y queso criollo, suave y esponjoso, que se cocina al horno o a la brasa ensartado en palo de pacumuto.

La sopa de maní es una de las joyas más curiosas de la gastronomía cruceña, que sorprende a turistas de todo el mundo que no imaginan el maní servido como sopa.