Nacimiento: 1902-04-28
Muerte: 1931-06-10
Nombre completo: Rómulo Gómez Vaca
La ley del cruceño: entre la poesía y la realidad
A casi un siglo de que el abogado y escritor cruceño Rómulo Gómez Vaca (h) escribiera su emblemático poema 'Desde mi umbral', las palabras que dieron origen al lema cívico: “Entra con franqueza que un placer nos das, es ley del cruceño la hospitalidad”, siguen resonando en el corazón de Santa Cruz. Sin embargo, esa calidez que el autor retrató como esencia del espíritu oriental parece contrastar con las tensiones y los desencuentros sociopolíticos que atraviesan hoy el departamento, donde el ideal de fraternidad parece desdibujarse entre conflictos y divisiones.
Nacido el 28 de abril de 1902 en Santa Cruz de la Sierra, este poeta fue hijo de Rómulo Gómez y Felicidad Baca. Desde joven demostró una sensibilidad poética profunda, plasmando en sus versos la vida sencilla, noble y solidaria de la Santa Cruz de comienzos del siglo XX. Su obra es un retrato de una sociedad que, aunque humilde, vivía en armonía con su entorno y mantenía abierta la puerta al viajero, al amigo y al desconocido.
El poema 'Desde mi umbral' no solo exalta la hospitalidad cruceña, sino que también deja entrever una mirada crítica hacia las injusticias, la marginación y las heridas históricas del país. En sus versos, Gómez Vaca construye una voz colectiva: la del pueblo cruceño que, pese a las adversidades, conserva su fe en la fraternidad y en el porvenir de Bolivia. Su tono es al mismo tiempo afectuoso y combativo, como si quisiera advertir que la verdadera grandeza de una región radica en su humanidad.
El lema inspirado en su obra -convertido con el tiempo en símbolo cívico y orgullo regional- trasciende lo poético. Resume una filosofía de vida que marcó generaciones: la confianza, la apertura y la generosidad como valores inquebrantables de la identidad cruceña.
El destino de Gómez fue tan breve como intenso. En 1930, viajó a Puerto Suárez para asumir funciones como secretario de la Delegación Nacional del Oriente. Apenas un año después, el 10 de julio de 1931, encontró la muerte en circunstancias trágicas, dejando inconclusa una obra que prometía seguir creciendo. Su partida temprana no impidió que su legado se consolidara como una referencia literaria y moral en la historia cruceña.
Hoy, al evocarlo, Santa Cruz se mira en el espejo de sus propios versos. En una época donde los valores parecen erosionarse bajo el peso de la indiferencia y la confrontación, recordar a Rómulo Gómez Vaca (h) es volver a las raíces de la identidad regional. Su poesía invita no solo a conservar la tradición de la hospitalidad, sino también a recuperar la franqueza, la solidaridad y el amor por la tierra que siempre definieron al verdadero espíritu cruceño.
