Origen: Santa Cruz
La jota y la zarabanda española son precursoras del género musical Carnaval, porque tienen características similares. La música española llegó a América con la colonización y adquirieron elementos propios de los lugares, donde se popularizó y, a su vez, crearon nuevos géneros y formas musicales, que en muchos casos su nombre solo es cuestión de identidad regional, porque mantiene entre sí las mismas características, sobre todo rítmicas.
El género musical tradicional del Carnaval está estrechamente ligado en sus orígenes con la polca (o galopa) paraguaya, el chamamé en Argentina, el joropo en Venezuela y el huapango en México, por citar algunos.
El historiador Hernando Sanabria Fernández argumenta -en el ‘Cancionero cruceño: música de los Valles y la Chobena’- que el predecesor del Carnaval en el Oriente Boliviano es el guachambé, música y baile que gozaban de amplia aceptación en los salones de fiestas de Santa Cruz de la Sierra, allá por 1830, tal como se encuentra documentado por el viajero naturalista Francés Alcides d’Orbigny durante su estadía en esta ciudad.
El Carnaval se caracterizó, en sus comienzos, por ser puramente instrumental e interpretado por formaciones de bandas que amenizaban las fiestas carnestolendas y todo acontecimiento festivo. Sin embargo, en 1925 se realizó el primer intento de ponerle letra a la música ya existente, el resultado fue ‘Don Felix Soleto’, de contenido satírico que solo contaba de una estrofa y cubría una parte de la música, lo que más bien dificulta su interpretación.
El primer carnaval ‘Palomita del Arrozal’ data de 1938, con letra de Raúl Otero Reiche y música de Jorge Luna, que nos muestra la evolución del género y adquiere su forma definitiva.
