Los cruceños la llaman ‘la plaza’. Es el punto neurálgico más importante del casco viejo y uno de los lugares más emblemáticos de la cruceñidad. Pese a que Santa Cruz de la Sierra es una ciudad con muchas atracciones y con más de dos millones de habitantes, aún los lugareños siguen eligiendo este espacio como un punto central de concentración y esparcimiento. Los anillos y la estructura de la ciudad se entienden a partir de la plaza principal.
Según datos históricos, ‘la plaza’ fue fundada hace más de 400 años cuando Lorenzo Suárez de Figueroa y Gonzalo Soliz de Holguín trasladaron la ciudad de San Lorenzo de la Frontera de Cotoca a la Punta de San Bartolomé.
En la plaza principal sucedieron importantes acontecimientos, como cuando se clavó en una pica la cabeza del coronel Ignacio Warnes, que fue vencido y decapitado en la Batalla de El Pari por el comandante realista Francisco Javier de Aguilera. Asimismo, se produjeron sangrientos enfrentamientos de muchas sublevaciones y motines.
En sus aceras, el pueblo se atrincheró cuando estalló la Revolución Liberal-Federal de 1898. A comienzos del siglo XX, ‘la plaza’ era un amplio descampado de ardientes arenales, manchado de arboledas. Entonces, se hizo costumbre que en el quiosco -construido al centro- el maestro Mateo Flores y su banda ofrecieran retretas musicales.
En 1850, durante el Gobierno de Belzu, se contrató al francés Carlos de Chalot para convertir la originalmente llamada Plaza de la Concordia en un parque de diseño geométrico simple, respondiendo a la moda francesa dominante en aquel entonces de transformar las calles en bulevares y las plazas en parques. Se enladrilló la acera perimetral y cuatro radiales convergentes en un núcleo central donde estaba ubicada la principal noria de la ciudad, que abastecía de agua a quienes no poseían una. En ese momento también se inició la construcción del murete perimetral, obra que no impidió que continúen las corridas de toros en el interior de la plaza. Posteriormente, el agotamiento de la fuente de agua obligó a que esta se reemplace por una glorieta.
Al parecer, la costumbre de algunos vecinos de hacer pastar a sus animales allí no desapareció, por lo que en 1869 una ordenanza municipal prohibió la práctica, aunque sin mucho éxito. Por ello, en 1877, el prefecto Juan José Pérez instaló pórticos de acceso ojivales en cada esquina.
Se implementó la iluminación y mientras el auge gomero imponía sus modas europeas, a principios del siglo XX, la plaza principal adquirió un rol singular reuniendo en sus veredas a la élite cruceña. En 1910, la Plaza de la Concordia cambió su nombre por el de Plaza de Armas 24 de Septiembre, conmemorando el centenario del grito libertario cruceño.
En 1920, se erigió el monumento al coronel Ignacio Warnes, héroe de la independencia. La estatua fue fundida en Bélgica y su arribo a la ciudad tuvo un azaroso itinerario. Entre sus peculiaridades están las mesitas de ajedrez, las palomas y la diversidad de su vegetación. Mucho tiempo después, en 2004, la plaza principal sufrió una total remodelación, que incluyó la peatonalización de las calles Ayacucho y Junín. Se colocaron nuevos faroles y se añadieron asientos, con otra estética.
La ‘24’ está rodeada de edificaciones históricas importantes. En la acera norte, se halla el edificio del arquitecto Bernardo Cadario, ejecutado entre 1901 y 1904, donde funcionan las oficinas centrales de la Alcaldía. También están la Casa de Gobierno y el Banco de la Nación Argentina.
En la acera oeste de la plaza funciona el histórico Club Social 24 de Septiembre, un edificio -que pertenecía a Lino Tórrez- y fue construido en 1917. Al lado, están el Cine Theatre Palace, la Casa Municipal de Cultura Raúl Otero Reiche y el edificio antiguo de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, construido en 1940 por el Dr. Rómulo Herrera Justiniano.
En la acera este se encuentran La Pascana (restaurante), el Senses Boutique Hotel, la sede de la Alianza Francesa y el Goethe-Zentrum Santa Cruz y uno de los ingresos del shopping Bolívar, entre otras tiendas comerciales.
En la acera sur se halla el majestuoso templo de la Basílica Menor de San Lorenzo Mártir o Catedral Metropolitana de Santa Cruz de la Sierra, cuya edificación original tiene más de tres siglos. También está el edificio de la Brigada Parlamentaria, que antes era la Prefectura del Departamento y la Corte Superior del Distrito; fue construido entre 1871 y 1878 por don Simone Marchetti. Comparte las salas con el Museo de la Independencia y Manzana 1 Espacio de Arte.
