La Fiesta de la Cruz, forma parte de los eventos, fiestas y ceremonias religiosas que marcan la cultura cruceña. Se referencia a la Fiesta celebrada cada año el 3 de mayo o en el domingo posterior a la fecha en los distintos barrios de la ciudad. La presencia de estas llamadas ‘cruces verdes’ en diferentes rincones de la ciudad son vestigios materiales de la cultura popular; fiesta traída por los españoles, que sobrevivió y adaptó al tiempo.
Las cruces se constituyeron en un elemento simbólico de la pertenencia a los nuevos barrios que iban anexándose a la ciudad de frontera que crecía en medio de la selva. Estas cruces reprodujeron la antigua lógica y acción fundacional del conquistador del espacio urbano, lo que se convirtió a través de los años en un ritual de transición -la acción de pasar de un espacio rural a un espacio urbanizado.
Para la fiesta se adornaban las insignias de madera con frutas de la región, horneados típicos y golosinas. Se realizaba un velorio de La Cruz y pasada la medianoche se procedía al ‘descuelgue’; donde los asistentes al velorio, sin ninguna distinción, sacaban todos los adornos y comestibles para llevárselos. El descuelgue permitía la participación democrática y solidaria de todos. En el barrio se compartía entre todos, proveyendo a los más necesitados.
En ese encuentro, el compartir y la solidaridad se reivindican como parte de la idiosincrasia de los nacidos en esta tierra. Existen más de 30 cruces y contrariamente a lo esperado, solo existen dos cruces que se encuentran dentro del Casco Viejo donde se realiza esta festividad. La mayoría están distribuidas fuera del primer anillo, e incluso en barrios alejados; siendo las más conocidas y que aun celebran la festividad: la Cruz verde del pico de plancha de la Calle Parapetí y Lemoine, la plazuela Calleja y la Ramada, está ultima la más transcurrida.
La colocación de cruces en los barrios fue una tradición que en su inicio lo realizaba la iglesia, pero al pasar de los años fue adquiriendo sentido popular; siendo los protagonistas los vecinos de los barrios donde se celebraba esta festividad, quienes se encargaban de realizar cada 3 de mayo dicha celebración; que se ha ido perdiendo con el siglo XX. Esas razones obedecen a que ya las cruces no se sienten como patrimonio de la comunidad o han perdido el significado o la relevancia que tenían para un barrio.
El futuro de estas cruces es el futuro de la identidad cruceña, que muchas veces se cree sin vestigios físicos de su pasado. Nuestra ciudad tiene ignorancia de su propio pasado con el hecho del rápido crecimiento urbano y la explosión demográfica, sin mirar los modestos patrimonios materiales e inmateriales que aún perduran.
Distancia:
La Cruz de la Parapetí y Lemoine a 1,1 km de la plaza principal
La Cruz de la Calleja a 1 km de la plaza principal
La Cruz de la Ramada a 1,5 km de la plaza principal
Tiempo:
La Cruz de la Parapetí y Lemoine a 14 min (a pie) y 8 min (auto)
La Cruz de la Calleja a 13 min (a pie) y 7 min (auto)
La Cruz de la Ramada a 21 min (a pie) y 11 min (auto)
Horario de visita: 24 horas
Restricciones a la actividad:
No tirar basura
Mantener limpios los jardines y el ornato publico
Enlace google maps:
La Cruz de la Parapetí y Lemoine https://maps.app.goo.gl/2SACbw8spt6Zpx2DA
La Cruz de la Calleja https://maps.app.goo.gl/Gg4gskYxteGVXkNZA
La Cruz de la Ramada https://maps.app.goo.gl/ArTX3y4qpqUtVXb7A
Fiesta de la Cruz
