Son las ruinas de un antiguo sitio ceremonial religioso, con vestigios de la cultura inca y chané. Es considerada la piedra tallada más grande del mundo y existen muchas teorías sobre cómo pudo ser esculpida.
Ocupa la cima de una colina, a unos 10 kilómetros de Samaipata y ofrece impresionantes vistas de los valles y las serranías. Se requiere al menos dos horas para explorar completamente el lugar.
Hace 2.000 a.C. fue ocupada por primera vez por diversos grupos étnicos. Posteriormente, en el siglo XVII, fue saqueada por los españoles y quedó totalmente desierta.
Existen varias teorías sobre el Fuerte, desde que era empleado para lavar oro, planteado en 1932 por el naturalista Alcide d’Orbigny hasta afirmaciones que indican que era una rampa para despegue y aterrizaje de naves espaciales. El más acertado es que era empleado por los indígenas para la defensa del territorio ante los foráneos.
Para recorrer la piedra se recomienda llevar protector solar, calzado cómodo para una larga caminata y un sombrero.
A los pies del Fuerte se encuentra Samaipata, la población que es de gran belleza, con callecitas empedradas y casas antiguas que sirven de hoteles, bares y restaurantes. Sus paisajes verdes son cautivantes y es el ingreso a los Andes bolivianos.
