Origen: Santa Cruz
El brincao es un ritmo contagiante, muy ágil, que se lo baila en pareja o en ruedas y su nombre se debe precisamente a la forma de interpretarlo brincando, es decir, dando un salto, tras otro durante toda la pieza. Este dato es según el libro ‘Música, Danza e Instrumentos Tradicionales del departamento de Santa Cruz’, de Damián Vaca Céspedes.
Esta música folclórica cruceña surge en el municipio de Portachuelo, de la provincia Sara, distante a 75 kilómetros al norte de Santa Cruz de la Sierra, donde se inspiraron compositores norteños y tocan la melodía. Este ritmo fue adoptado por la población de la capital cruceña, principalmente, para las fiestas de Carnaval.
Este género musical típico fue interpretado -en los años 70- por la banda de Adolfo ‘Pavichi’ Velarde y en los 90 por Los Cambitas y Bolivia Band, según el boletín ‘211 años de libertad: ¡Felicidades Santa Cruz!’, publicado en septiembre de 2021, por el Ministerio de Culturas.
En el año 2000, Aldo Peña se convirtió en el representante del brincao.
La picardía y el doble sentido son los elementos que caracterizan las letras de este baile pegajoso.
